Los próximos comicios presidenciales han traído consigo un irrespeto entre los dirigentes de los partidos políticos. La agresividad mostrada por estos a través del lenguaje alarma a los distintos sectores que conforman la sociedad. La aptitud asumida en estas campañas electorales nos plantea que este tipo de situaciones puede terminar en ataques físicos entre los adversarios.
Es indispensable que los candidatos asuman otra postura, y realicen un pacto de no agresión, es decir, una alianza obligatoria por la paz del país, y así eludir situaciones desagradables que empañen la buena imagen del país y alteren la paz ciudadana.
